Receta Navideña Saludable: Bolitas crujientes de avellana. Por Monica Vigo

 

Para hacer esta receta me inspiró mi amiga Fransu, que tiene debilidad absoluta por cierta crema de chocolate y pensé que sería bueno buscar sustitutos para estos placeres que encontramos en estas fechas. Comentamos que pasas la mayor parte del año cuidándote, buscando alternativas saludables para alimentarte lo mejor posible, y BOOM, llegan las Navidades y los lineales del supermercado amenazan toda tu disciplina y buen hacer.

Son unos días de excepciones, celebraciones, en los que disfrutamos de reunirnos, entregándonos a la celebración y dejar un poco de ladito ese “cuidarnos” porque, claro, es sólo un día. Y le sumas alcohol, grandes cantidades, dulces, postres, y un largo etcétera. Ya no sólo hablamos de calorías de más, sino de empachos, malas digestiones acumuladas, hinchazón, gases, estreñimiento, pesadez, y luego el cargo de conciencia por habernos dejado llevar, que, en mi opinión, es lo que peor sienta a nuestro cuerpo.

Bueno, pues hoy escribo para recordarte que, en toda esta marabunta de estímulos y reuniones, todavía tenemos algo de poder de acción. Y viene de forma redondeada y apetecible: unas jugosas y crujientes bolitas de avellana que no harán pesada tu digestión y que tampoco pasarán desapercibidas en la bandeja de turrones de la casa anfitriona de estas Navidades.

Las avellanas son una excelente fuente de vitamina E, que protege las células y glóbulos rojos del sistema nervioso y cardiovascular. También contiene unos 4gr de proteína por un puñado, fibra, calcio y magnesio, esencial para el sistema muscular, nervioso, inmune y el funcionamiento intestinal.

Los frutos secos son bajos en grasas saturadas, y altos en grasas instaurada, lo que es beneficioso para el perfil lipídico del organismo, así que no dudes en incluirlos en tu dieta de manera habitual.

Los dátiles, con su alto contenido en hidratos de carbono (azúcares), son la opción perfecta para endulzar cualquier plato. Son fuente de potasio, calcio, hierro, vitamina B3 que interviene en diferentes fases del metabolismo y betacaroteno, que se transforma en vitamina A en nuestro organismo según éste lo necesite para la visión, la piel, el pelo y el sistema inmunológico. Contienen mucha fibra, ya sabrás las ventajas que esto tiene sobre tu transito intestinal.

El cacao promueve la producción de endorfinas, hormonas que suben el ánimo. Estimula el sistema nervioso por eso notamos una sensaciones de bienestar emocional cuando lo consumimos. Gracias a su contenido en magnesio moviliza el sistema digestivo. Además, que previenen la degeneración celular.

Como veis tenemos tres alimentos sobre la mesa con grandes capacidades protectoras para nuestro organismo, así como potenciadoras de los grandes sistemas que hacen funcionar nuestro cuerpo.

 

Receta I Ingredientes

  • 5 Cucharadas de mantequilla de avellana (1/2 cup si prefieres medirlo)

  • 8 dátiles medjoul (1/2 cup)

  • Cacao en polvo para decorar

  • Avellana picada

Deshuesa y remoja los dátiles unos minutos en agua templada

En un procesador o batidora tritura los dátiles junto la mantequilla de frutos secos hasta que se haga una masa.

Incluye trocitos de avellana picada en la mezcla, liga con una cuchara o espátula y refrigera unos minutos.

¡Lávate las manitas porque nos vamos a ensuciar! Haz bolitas pequeñas con las manos y reserva.

Coge un plato y un tamizador. Pon las bolitas en él y espolvorea cacao en polvo. Agita bien para que quede una fina capa de cacao encima.

 

¡A CELEBRAR! Refrigéralas para que queden firmes antes de servir.

IDEAS: en vez de cacao en polvo, puedes usar la cobertura de chocolate que uses habitualmente y decorar con sobrante de almendra picada, para los más chocolateros.

TRUCOS: si no encuentras mantequilla de avellana a tiempo para llevar las bolitas a tus cenas o comidas navideñas, puedes usar otra a tu elección. Tan sólo, combina con el mismo fruto seco para darle ese toque crujiente y con tanto sabor.

También puedes hacer la mantequilla en casa, con un poco de paciencia, añadiendo 300 gr. de avellana tostada pelada en un procesado de alimentos y triturando hasta que se forme una crema ¡Con esa cantidad te sobrará crema de avellana por si necesitas repetir la receta!

 

Hola yoguis, soy Mónica, desde muy pequeñita me encanta cocinar, inventar, mezclar sabores y pasármelo bien entre fogones. Pasan muchos años hasta que en día cae un libro de nutrición en mis manos y empiezo a entender cómo funciona el cuerpo. Todavía no lo sabía pero era el punto de inflexión en mi carrera. Empiezo a formarme en nutrición deportiva y vegetariana, mientras me inicio en la práctica del yoga y parece que todo empieza a tener sentido: los mensajes de mi cuerpo/mente, mis ciclos y mi relación con la comida.

Pero hay algo más que me llamaba, y es la relación que existe entre nuestras emociones y la comida. En 2017 acabo mi formación en coaching en psicología de la alimentación y creo Come, Entrena, Ama, (@comentrenama), una plataforma de coaching online para poder guiar a otros hacia la apertura de conciencia respecto a la alimentación y sus emociones. Estoy feliz de ser parte de esta comunidad que vibra tan alto y poder acompañaros en el viaje de la alimentación a través de recetas veganas en IGERSYOGA.

Esperamos que disfrutes cada mes de las recetas y consejos saludables de Mónica. Además, si crees que puedes necesitar una experta en alimentación vegetariana, deportiva o saludable escríbele sin compromiso a hola@comentrenama.com

 

Om Shanti

@igersyoga