Yoga con Curvas. Por Maite Galende

ESCRIBE MAITE GALENDE

 

“Si al practicar Yoga, nos movemos desde el Ser, la talla no importa”

Me resulta muy curioso que en las clases de Yoga que imparto, la mayoría de las personas son personas con una talla “M” o “S”. Trabajo en un centro deportivo donde la mayoría de las personas que van tienen un peso medio, podría decir que incluso bajo peso (con excepciones claro). Me cuesta incluso difícil definir si son “delgadas”, o “normales”. Porque en realidad ¿quién define si son delgados, gordos o normales? El mapa mental de cada uno no lo define el mundo, sino el mundo personal de cada uno.

Pero aquí entra a colación algo interesante: Nuestra sociedad (que somos todos) manipulamos o seducimos para que nuestro pensamiento esté a la moda. La publicidad nos bombardea con mensajes de “delgadez” “y belleza” y “dietas” a través de anuncios publicitarios y en todas partes: Internet, TV, Revistas, etc. de forma que, sino estás como aquello que ves, comienzas a marginarte. Una marginación y discriminación para las personas que no tenemos el “estereotipo” fijado con la moda (la que sea).

Sé que muchos piensan que la delgadez es síntoma de buena salud. He visto y sufrido en mí misma, cómo hay personas que se acercan al Yoga “desde” la “no” aceptación de su cuerpo, y lo que buscan (aunque estén delgadas), es estar más guapa que (X) más flexible que (X) más a la moda que (X). Están los que son crueles y fieros con una parte de sí mismos porque es “fea” o “la limita en algo”. Y también están los que van para aprender a escucharse, aceptarse, amarse. La realidad es que pocos son los que están conformes.

Llegan por la voz de un síntoma de que algo no va bien (ya sea emocional, o corporal).

 

Somos expertos en muchas cosas, al tiempo que cada vez somos ignorantes de nosotros mismos.

 

Con todo esto comienzo a investigar ¿cuantos profesores de Yoga conozco con Curvas? NINGUNO. Afortunadamente si hay profesores de Yoga con Curvas, aunque no los conozco personalmente. ¿Quiere esto decir que los que no tienen Curvas son ineficientes? ¿O que los que tienen “Curvas” son más eficientes? Respuesta: Si y No. Para mí, el Yoga no depende de la estructura de un cuerpo, sino desde dónde practico, el cómo y para qué practico Yoga.

 

Lo cierto aquí es que hoy, en general, se margina más a las personas con “Curvas” que a las personas que no las tienen. Lo que tengo bien claro es que el Yoga puede ser un buen amigo de TODO el que quiera serlo suyo. No discrimina, ni manipula, ni juzga, ni excluye, Yoga es ¡Unión No Fracción!

 

Yoga y la aceptación del cuerpo

En mi investigación, descubro que lo cierto es que la mayoría de las personas que realizan su práctica de Yoga en centros (Off-line) y tienen “Curvas”, no se ponen delante, sino escondidas en la parte posterior de la sala, se esconden para no ser vistos. Creen que el problema en el Yoga es su cuerpo.

La realidad es que es el Yoga el que se adapta al cuerpo y momento de cada persona: con una claridad: El Yoga es una herramienta más, alguien tiene que usarla; un martillo no elabora su trabajo sólo, necesita de una mano para hacerlo. El Yoga es la herramienta más perfecta que conozco, pero al igual que el martillo, requiere de un cuerpo para hacerlo, así que moverse más cómodamente en el propio cuerpo, aceptar sus curvas, comprender sus motivos, no son los requisitos previos para realizar una práctica de Yoga, sino tal vez, unas de las razones para practicarlo.

 

Cómo hablamos al cuerpo

Algunas personas, llaman Gordo, a las Curvas, sin reflexionar en el rechazo que esta palabra lleva implícita. Puntualizo aquí que ésta palabra me encanta porque la última consonante es la S del SER, por eso la he aumentado el tamaño en el título. ¿Porqué? Aunque estar Gordo y ser Hermoso no es excluyente, lo cierto es que la industria, y nuestra cultura trata de convencernos de lo contrario. Nos venden cada año millones de dietas, sin mencionar los “ $” que la industria de la belleza nos venden. Por lo tanto, existe la connotación negativa en el uso de la palabra “Gordo” ¡claro que sí!

Muchos de nuestros cuerpos han sido sujeto a las etiquetas y definiciones de otros. Recuperar el derecho de nombrar tu propio cuerpo es un paso clave en el camino hacia la aceptación del cuerpo. Es un momento de reconocer tu propio poder y decir: «Este es mi cuerpo vivo; con curvas; pechos pequeños, grandes, con diferentes capacidades, más viejo, hermoso, gordo o delgado “, y si agregamos: ¡ME ENCANTA! Sería el mejor postre. El cuerpo es sagrado, es nuestro templo, y ninguno tenemos el derecho de juzgar, avergonzar o influir en los cuerpos de los demás.

El cuerpo no es el problema, el cuerpo es la voz. Algunas personas creen que pueden obligar al cuerpo a realizar proezas increíbles o cargar en su interior todo lo que se les ocurra, e incluso así, sorprendente es observar que nuestro cuerpo altera sus propios ritmos y disposiciones, hasta genéticas, para seguir en un funcionamiento armónico. Sólo se queja, cuando la exigencia sobrepasa toda posibilidad y límite.

El Yoga ayuda a la persona en la medida que ésta se da cuenta que el cuerpo y vida que lo anima, son algo más que su propia casa: son un universo en sí que contiene todas las preguntas y respuestas de todo aquello que buscamos fuera.

Por todo esto decreto que el Yoga si se conecta con nuestro Ser, la sabiduría interior y si nos movemos desde ahí, no importa la talla. Cuando conectas con tu cuerpo esté como esté hoy: Curvo, Redondo, Esbelto, Delgado, Grande, Suave, el Yoga te ayuda a sentirte mejor tanto por dentro como sobre el cuerpo.

Te animo a practicarlo, con la mirada en el fondo y no en la forma, y con la claridad de que el poder de hacerlo lo tienes tú. (Los apoyos y variantes de posturas son nuestros amigos), he visto cómo son muchos los que rechazan estos “apoyos”: como bloques, cinturones, pared, sillas, balón grande. Desde mi mirada suele ser una persona que no acepta que (otro) lo ayude, que tiene excesivo control. ¡Empecemos a discriminar de dónde vienen en nosotros las diferentes voces del cuerpo, y unifiquemos las!

El cuerpo-mente, de la única cosa que no sabe defenderse es de las ideas

Con y desde el Amor

 

MAITE GALENDE | LA VOZ DEL MOVIMIENTO

Maite Galende es profesora de yoga, LKI Movimiento inteligente y MentorÍa en Desarrollo Personal, tiene un proyecto Online que tiene un objetivo claro ayudarte a que escuchar la voz de tu cuerpo, para que vivas más plena y feliz.

Descubre más en https://maitegalende.com/ También comparte mucho contenido sobre estos temas y otros relacionados como Abundancia, Meditación, Sankalpa… En su perfil de Instagram @maitegalende

«En este proyecto, despliego mis alas para compartir la vida y lo que en ella voy integrando, y he descubierto que vale la alegría hacerlo con y desde la alegría, pasión, rigor, respeto y eficacia que me caracteriza.»

 

 

 

 

 

2 Comments

  • Asun alegret
    15/04/2019

    Guapa!!! Muchas gracias. Aceptar mi cuerpo como envejece me cuesta mucho. Con tus palabras me recompongo….la vida pasay cuesta aceptarse te lo digo d corazon besos

Sorry, the comment form is closed at this time.