Reflexiones yogis en Día de Luna Nueva I

Yo soy practicante de Ashtanga Yoga y como sabéis no practicamos los días de Luna nueva y llena, a mi me gustan los rituales en general y este lo sigo al pie de la letra.

 

Hace tiempo que llevo pensando a que dedicar las horas de practica estos días de Luna o Descanso y he decidido dedicarlos a escribir mis reflexiones sobre el camino del Yoga, la practica física, espiritual…

 

Porque creo que os puede ayudar a ver que lo que sentís a lo largo de este camino es común, no es que seáis unos rarunos, y se que a mi me va a ayudar cuando lea vuestro comentarios y vivencias.

 

Así que si me lo permitís los días de Luna compartiremos entre todos reflexiones sobre un tema que yo traeré esos días.

 

— esta reflexión la escribí el miércoles 7 día de Luna Nueva, pero no pude compartirlo, así que empezamos esta primera edición de #diasdelunadeIgersyoga aunque sea con retraso 🤦🏻‍♀️

 

Empecemos por el principio. Como muchos ya sabéis yo soy Zulema, co-fundadora de esta plataforma que creé con Leandro, mi novio brasileño que es muy guapo pero no le gusta dar la cara por las redes, hace dos años y medio. Desde entonces compaginamos la creación de contenido sobre yoga, con nuestra agencia de marketing para emprendedores de yoga y bienestar.

 

Además, cuando llevaba un año practicando hice un YTT ya que entonces creí que sería una buena forma de aprender más sobre yoga de una forma rápida y me equivoqué, ahora se que la única forma que existe es practicando y leyendo. Pero en papeles y según la Yoga Alliance yo soy, ademas de publicista, profesora de Yoga.

 

Llevo Tres años practicando yoga y uno practicando Ashtanga de forma regular.

 

Y dicho esto vamos a la reflexión de Luna Nueva del 7 de Noviembre.

 

Hoy me apetece hablar del amor, el amor que nos une a nosotros mismos (quizás me refiero a que une nuestro cuerpo, mente y espíritu) y el que nos une a nosotros con el resto del universo.

 

Es el mayor bien que nos da el yoga y del que no se suele hablar. Ultimamente me da la sensación de que se habla de muchas cosas bajo el paraguas del yoga pero que ninguna de ellas llega a ser yoga.

 

Y yo, “cuanto más practico, más me alejo” os decía ayer por Stories. Más me alejo de todo ese barullo, porque la realidad gira en torno a algo que es mucho sencillo: “practica y todo llega”. Se que esta frase tiene matices y sutilezas ,y en ellos se encuentra ese amor, pero también se que es realmente sencilla.

 

Hace algunas semanas os hablaba de esta sencillez que descubrí practicando con Sharath Jois y cada día me apasiona más porque a los seres humanos nos encanta llenar las cosas de conceptos y etiquetas. Lo hacemos también con el yoga, pero la realidad es que yoga en su esencia no es nada de todos esos conceptos y etiquetas. Voy practico, leo/ estudio, soy coherente, recito mantras, medito y ya está. Yoga es un método que busca la autorealizacion o la paz interior y ya.

 

Las mejores maestras de yoga que he tenido, nunca han recibido clases de pedagogía, lo único que hacen es practicar y estudiar los textos yogis durante mucho años. Pasan algún tiempo con sus maestros de los que aprenden, pero ellas transmiten la esencia porque practican cada día, 6 días a la semana y estudian cada día, dentro y fuera de la esterilla. Su vida es de amor al yoga, se despiertan muy temprano y controlan lo que comen porque saben que les afecta en la practica, yoga para ellos no es que sea su vida, es que piensan, sienten y viven con la mente, los ojos y la piel del yoga. Yo nunca siento que soy su alumna, ellas me enseñan desde el amor que une su practica con la mía (vale se que esto suena raro y cursi, pero es así).

 

Muchas veces me apetece mucho preguntar a esos “embajadores del yoga” que encuentro por el camino, si ellos practican yoga, asana, meditación, cada día? Porque muchas veces les escucho y parecen que hablan de y para monitores de una actividad más, que poco tiene que ver con ese amor del que hablaba al principio. Y ahí, recuerdo unas palabras sabias que me decían hace poco: “lo que no consideremos no debemos contemplarlo. Si para ti no es, ignóralo, porque no tiene valor en ti”. Y por eso yo cuanto más practico, más me alejo.

 

¿Qué crees tu que es el amor en yoga? Me encantará que me cuentes en comentarios.

Creo que últimamente me he quitado una capa más y estoy asimilando lo que descubro detrás, me sorprende, pero me gusta.

 

Gracias a mis maestras que me están guiando en este camino y donde incluyo a Nita Miralles y en extensión a Mike que aunque no practico con ellos Asana son grandes en sabiduría de vida yogi y me ayudan a entender y traducir muchos procesos por lo que paso como este que hoy comparto. Y si tenéis opción de practicar con ellos de verdad no la dejes pasar porque no es una práctica mas ellos no son embajadores de nada, solo viven y transmiten el yoga (esto no es publicidad, es una recomendación altruista que nace desde ese amor).

 

Hasta la próxima reflexión, que será el 23/11, día de Luna llena.

 

Zulema Blasco

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